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Anabel likes big pornstars

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3 chapters · 8376 words · Read 0 times

Personajes +18: Anabel: una rubia, con labios operados y gruesos, cuerpo polioperado, con tetas muy grandes, culo enorme, unos muslos gruesos, es la novia de Manuel. Manuel: es el novio de Anabel, desconfiado porque ella le ha sido infiel varias veces. Danny: Es amigo de Manuel, actor porno de éxito, tiene un miembro de 35 cm y 9 cm de grosor Escena 1: Anabel y Manuel están tomando café, y Manuel le dice que Danny los ha invitado a pasar el finde en su casa. Anabel empieza a preguntar sobre Danny, ella descubre que es actor porno, y le pregunta a Manuel sobre la polla de Danny. Escena 2. Anabel y Manuel se dirigen a casa de Danny en coche, y este le pide porfavor que lo respete, porque Danny una vez se folló a una expareja suya y él vió la escena aterrorizado, lo cual le provocó risa a Anabel. Escena 3. Anabel conoce a Danny, y Manuel decide echarse una siesta, Anabel ve a Danny en su cuarto con una toalla tapando su polla, y le pide si podría ver su miembro, lo cual da lugar a pedirle fotos, y posteriormente al sexo.

Chapter 2: Building Tension

Manuel presionó el volante con fuerza, tratando de mantener el control mientras le faltaba el aire. Anabel, por su parte, se recostó en el asiento, permitiendo que su falda subiera aún más, revelando aún más de sus largas y torneadas piernas.

—Manuel, ¿por qué no te relajas? —dijo Anabel, su voz suave pero llena de desafío—. Estamos todos nerviosos por la fiesta. ¿Por qué no te relajas un poco?

Manuel tragó saliva, intentando mantener la calma.

El viaje en coche se había vuelto más tenso y cada palabra parecía cargada de significado oculto. De repente, Anabel se volvió hacia él, su vestido de látex rojo sorprendentemente ajustado y provocativo. La tela resbalaba y resaltaba sus amplias caderas y pechos prominentes, dejando poco a la imaginación.

—Anabel, ¿por qué ese vestido? —preguntó Manuel, tratando de mantener la voz firme—. Sabe que a Danny le encanta este tipo de cosas.

Ella sonina, mostrando sus dientes blancos y perfectos.

—Porque quiero ver su reacción —respondió, su voz llena de desafío—.

Es una broma, ¿verdad?

Manuel tragó saliva, intentando mantener la calma mientras su mente se llenaba de imágenes que no quería ver. —Anabel, no creo que esto sea gracioso —dijo, tratando de mantener una voz firme—. Danny no es como tú o yo.

Ella río suavemente, sus ojos brillando con una mezcla de diversión y desafío. —Manuel, relájate. Todo el mundo sabe que Danny es un gran actor. No va a suceder nada.

Manuel suspir, sintiendo una mezcla de frustración y preocupación. —No estoy segura, Anabel. Tú sabes cuánto le encantan estas cosas.

—dijo Manuel, su voz cargada de preocupación. —Manuel, ¿qué pasa? —preguntó Anabel, su tono cambiando a uno de preocupación. —Tengo que contarte una cosa —respondió Manuel, mirando hacia adelante, sus manos apretando el volante con fuerza.

Anabel se inclinó hacia adelante en su asiento, su interés pico inmediatamente. — ¿Qué es? ¿Qué pasó? —preguntó, su voz llena de preocupación. Manuel tragó saliva, sintiendo una mezcla de miedo y desesperación. —Recuerdo cuando Danny y yo éramos amigos, hace unos años.

Él me invitó a una fiesta en su casa —dijo Manuel, su voz tensa y sus ojos fijos en la carretera.

— ¿Qué pasó en esa fiesta? —preguntó, su voz llena de preocupación y curiosidad. —

Por entones, María era mi novia —respondió Manuel, su tono retomando un matiz de dolor y resignación mientras seguía mirando fijamente la carretera. La tensión en el coche aumentó aún más, y Anabel se recostó en el asiento, su interés picando con fuerza.

— ¿Y qué pasó con ella? —preguntó Anabel, su voz llena de preocupación y curiosidad. —Fue en esa fiesta —dijo, su voz tensa y sus ojos fijos en la carretera. —Recuerdo que Danny estaba muy animado, como siempre. Todos estábamos bebiendo y divirtiéndonos.

Danny se acercó a María y comenzó a coquetear con ella. Yo no le di importancia, porque confiaba en Danny. Pero luego, él me llevó al estudio de grabación, donde lo hizo. Se la siguió allí mismo, frente a mí, sin ningún respeto por nuestra relación.

Anabel se quedó en silencio por un momento, sorprendida por la revelación. La tensión en el coche se hizo insoportable mientras ella procesaba la información. Finalmente, rompió el silencio con una pregunta cuidadosamente formulada.

— ¿Cómo pudiste ser amigo de él después de eso?

Manuel tragó saliva, sintiendo una mezcla de vergüenza y dolor al revivir aquel momento.

—No sé, pero la experiencia fue horrible —respondió, mirando hacia adelante, sus manos apretando el volante con fuerza. —Esto despertó la curiosidad de Anabel.

-¿Horrible? —preguntó Anabel, su tono lleno de comprensión y preocupación. —Entiendo que debía de ser muy doloroso para ti.

Manuel asintiendo, sus hombros encogiéndose ligeramente al recordar la escena.

—Fue una experiencia devastadora —dijo, su voz temblando ligeramente.

Anabel reflexionó por un momento, sintiendo una mezcla de asco y fascinación. —Entonces, si sabes lo grande que es el pene de Danny, ¿por qué no me lo dices?

Anabel rió suavemente, sus ojos brillando con una mezcla de diversión y desafío.

Manuel suspir, sintiendo una mezcla de frustración y preocupación. —No estoy segura, Anabel. —Entonces, ¿qué es? —insistió Anabel, su curiosidad en aumento.

—Manuel suspir, sintiendo una mezcla de frustración y preocupación.

—No estoy segura, Anabel. Solo te digo que era gigante.

—Una sonrisa traviesa se dibujó en el rostro de Anabel.

—No quiero que vayas a esa fiesta, Anabel. No quiero que pases por lo mismo que pasé yo.

Recuerdo que lo vi cómo su gigantesca polla rompía en dos a mi pareja, y no quiero que eso te pase a ti. La declaración de Manuel fue como un golpe en el estómago de Anabel. Sus labios se abrieron en una expresión de sorpresa y deseo

—Lo siento, Anabel. No quería contarte esto así. Pero necesito que sepas la verdad.

Llegaron y aparcaron. Anabel, con una sonrisa que trataba de ocultar su preocupación, miró a Manuel y dijo: —Vamos y disfrutamos, no te preocupes. —Anabel, no estoy seguro de que esto sea una buena idea. Vamos a salir de aquí antes de que sea demasiado tarde.

Anabel se giró hacia él, sus ojos brillando con una mezcla de determinación y curiosidad. —Manuel, no puedes controlar todo. A veces, tienes que dejar que las cosas sucedan.

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