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Fantasy

The Curse of Vixen: A Lecherous Metamorphosis

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Historia infinita de una zorra antropomorfa llamada Vixen que transforma a todos los que se encuentra en animales, es sádica y disfruta transformando a todos y los vuelve muy cachondos necesitados de sexo, no regresan a ser humanos jamás, una vez transformados algún personaje, es irrelevante para la historia.

Chapter 4: Break into Two

Su piel rojiza reluce bajo el sol de verano y sus ojos de color ámbar brillan de placer. Justo en ese momento, un coche de policía se detiene junto al parque, con las sirenas parpadeando en el horizonte.

-Oh, por el amor de Dios- exclama la zorra, sintiéndose incómoda al notar la presencia de alguien más en el lugar.

El oficial Brown, un hombre alto y fornido, con el pelo oscuro y corto, baja del coche y se acerca a la escena con paso firme. Viste el uniforme de policía impecablemente planchado y lleva una expresión seria en el rostro.

En su mano lleva una pistola, la cual agarra con firmeza, lista para utilizar en caso de ser necesario.

Cuando se acerca al parque, Vixen se detiene en seco y su sonrisa se desvanece. El hombre no parece haber notado lo que está pasando en el parque, y ella teme que eso cambie rápidamente.

-No hay nada que ver aquí, oficial- dice ella, tratando de ocultar el sarcasmo en su voz.

-¿Estás seguro?- pregunta él, mirando a su alrededor con atención.

Vixen sabe que tiene el control, nada puede lastimarla.

Sin embargo, se sorprende cuando el oficial Brown, al acercarse a investigar, la mira directamente a los ojos y se detiene en seco. Sus ojos se ensanchan de sorpresa cuando ve cómo su cuerpo se retuerce y gira, mientras el oficial Brown se convierte en una hermosa yegua morena. Sus ojos, una vez oscuros y llenos de autoridad, ahora son grandes y dulces, y sus labios se han transformado en horribles y húmedos labios equinos.

Vixen suena maliciosamente, emocionada por su nueva conquista. La yegua morena se retuerce y jadea, luchando por liberarse de la dolorosa transformación.

El oficial Brown, con sus ojos grandes y llenos de miedo, intenta hablar, pero solo se escuchan unos débiles y temblorosos relinchos. Vixen ríe maliciosamente, disfrutando del poder que tiene sobre él.

-¡No puedes hablar! -dice ella, con una sonrisa burlona en el rostro- ¡Ahora eres solo una bestia!

El cuerpo del oficial Brown se retuerce mientras siente cómo su conciencia se desvanece. Su mente se nubla, y solo puede sentir el calor del sol sobre su piel, el viento que sopla a través de su pelaje y el fuerte olor a sexo que hay en el aire.

Su cuerpo se retuerce y gime, jadeando mientras su nuevo cuerpo se acostumbra a la transformación.

Vixen, con su expresión maliciosa y su cola moviéndose de un lado a otro, se acerca a la yegua morena, que está tendida sobre el césped, jadeando y retorciéndose de placer. Su pelaje moreno brilla bajo el sol de verano, y sus ojos grandes y dulces están llenos de miedo y confusión.

La vixen se acerca a ella lentamente, con una sonrisa maliciosa en el rostro. La yegua morena intenta retroceder, pero sus patas traseras se enredan en la maleza, y no puede escapar.

Vixen se acerca a ella lentamente, mirando a su alrededor con atención. Al lejos, pueden escuchar la sirena de un auto de policía, y en un instante, varios oficiales de policía se aproximan corriendo.

Vixen se siente feliz, ya que está segura de que su nuevo animal será el más interesante de todos.

Pero, de repente, el cuerpo de la yegua morena se retuerce de una manera diferente.

La yegua morena relincha ruidosamente, sus patas delanteras golpeando el suelo mientras se retuerce y gime. Sus ojos se abren de par en par y sus labios se separan en un gruñido gutural.

Vixen retrocede, sorprendida por la repentina transformación. No había esperado que el oficial Brown se transformara de esa manera, y se pregunta qué está pasando.

La yegua morena relincha una vez más, más fuerte que antes. Sus patas traseras se estremecen y se mueven inquietas, como si estuviera a punto de correr en cualquier momento.

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