Cover of A Twisted Wish

Fantasy

A Twisted Wish

Read the story

17 chapters · 0 words · Read 0 times

Dan go a hotel in Arabia and he find a Magic lamp with a genie. He make three wishes. The first wish "he want a Magic bag that he can take anything that he want of it." The second wish "to become attractive and charming to the people Next to him". And the third wish "that in his relation with other people the woman should be sumissive, hot and obey to the man. But soon he discover that his second wish transform him in the woman Desire the any man Next to him. And the third wish acts on her now.

Chapter 10: All is lost

María no entendía porque se encaminaba hacia la recepción del hotel, pero el cuerpo de ella se seguía moviendo sin control.

Cuando llegó a la recepción notó que su cuerpo empezaba a cambiar, sus curvas se fueron reduciendo y su altura aumentó. Su piel se aclaró y su cabello se tornó rubio. En un abrir y cerrar de ojos, María se había transformado en Alice, la pequeña y dulce joven que había conocido a Marc en el baño del hotel.

Alice no entendía porque había vuelto a la recepción del hotel. Entonces se acordó de las palabras de Marc, "nos vemos aquí mañana a las mismas horas", su cuerpo había obedecido a esta orden un día después de que los poderes del genio era más de lo que creía.

-Hola -dijo Marc al verla.

Su voz era suave y cálida.

-Hola -respondió Alice. Se sentía nerviosa, estaba allí por él, ella era su deseo.

"Marc, ¿qué estamos haciendo aquí?" preguntó Alice, con una voz suave y temblorosa. "¿Por qué me has hecho venir?"

Marc la miró con una sonrisa encantadora y le dijo: "Alice, ¿no te acuerdas de nuestro encuentro en el baño del hotel? Fuiste mi deseo, y ahora estás aquí conmigo".

Alice se sonrojó al recordar su encuentro anterior y se sentó en la silla que Marc le ofrecía. "Sí, lo recuerdo", dijo ella en voz baja. "Pero no entiendo por qué estoy aquí ahora. ¿Qué quieres de mí?"

Marc se sentó frente a ella y la miró fijamente a los ojos. "Alice, eres mi deseo y quiero que seas mi acompañante esta noche. Quiero que me hagas compañía y que me hagas sentir vivo otra vez".

Alice se sorprendió por la intensidad de la mirada de Marc y se sintió un poco intimidada.

Pero rápidamente se recuperó y decidió adoptar una actitud infantil y juguetona, tal como lo había hecho en su encuentro anterior en el baño del hotel. Quería agradar a Marc y cumplir con su papel como su deseo.

- Ay, Marc -dijo Alice con una vocecita dulce y coqueta-. ¿De verdad quieres que sea tu acompañante esta noche? ¿Y qué tengo que hacer para hacerte sentir vivo otra vez? -preguntó, mientras se mordía el labio inferior con timidez.

Marc sonoro ante la actitud de Alice y se recostó en su silla, disfrutando de la situación.

- Bueno, Alice -respondió él con una sonrisa pícara-. Podrías empezar por hacerme compañía en la cena. Me muero de hambre y estoy seguro de que encontramos un lugar agradable para comer. ¿Te gustaría acompañarme?

No estaba segura de lo que estaba sucediendo, pero una parte de ella se sentía atraída por él. "¿Y qué se supone que debo hacer?" -preguntó ella, con una voz suave y vacilante.

Marc sorprendiendo y extendiendo su mano hacia ella. "Ven conmigo, te mostraré", dijo y Alice, sin pensarlo dos veces, tomó su mano y lo siguió.

Mientras caminaban por el hotel, Alice se dio cuenta de que estaba vestida con un uniforme de secundaria, con una falda corta y una blusa blanca. Se sintió un poco incómodo, pero no dijo nada.

Simplemente se dejó llevar por Marc, quien la llevó a un restaurante elegante en el hotel. Una vez allí, Marc pidió una botella de vino tinto y comenzó a conversar con ella como si la conociera de toda la vida.

Alice se dedicó a escuchar a Marc hablar sobre su vida, sus logros y sus metas. Se dio cuenta de que era un hombre muy seguro de sí mismo y que había alcanzado mucho éxito en su carrera. A pesar de eso, había algo en él que la hacía sentir a gusto y segura.

Tal vez era su sonrisa tranquila o la forma en que la miraba como si realmente la estuviera escuchando. Alice se encontró respondiendo a sus preguntas con sinceridad, contándole sobre su vida en el pequeño pueblo donde había crecido y sus sueños de estudiar diseño de moda en la ciudad.

Mientras tanto, el camarero les sirvió la cena y el vino fluía libremente. Alice se sorprendió al descubrir que se estaba diviriendo mucho más de lo que había imaginado. La conversación fluyó fácilmente, y pronto se encontró riéndose y bromeando con Marc como si fueran viejos amigos.

Sin embargo, después de un rato, Alice comenzó a sentirse un poco cansada y melancólica. Miró a Marc y le dijo, con una voz suave y triste: "Marc, me siento un poco sola esta noche. ¿Podrías hacerme compañía en tu habitación del hotel?". Marc la miró con una sonrisa comprensiva y le dijo: "Por supuesto, Alice. Será un placer tenerte en mi habitación". Alice se sonrojó al escuchar la invitación de Marc, pero aceptó de inmediato. Subieron juntos al ascensor y se dirigieron a la habitación de Marc. Alice se sintió nerviosa, pero también emocionada por la oportunidad de estar sola con él.

Una vez en la habitación, Marc sirvió dos copas de champán y le entregó una a Alice. Ella tomó un sorbo y se relajó un poco. Marc comenzó a hablar sobre su vida y Alice lo escuchó atentamente, fascinada por su historia y su personalidad.

Sin embargo, después de un rato, Marc se quedó en silencio y la miró fijamente a los ojos. Alice se sintió un poco nerviosa bajo su intensa mirada, pero también se sintió atraída por él.

-"Alice, ¿te gustaría sentarte en mis piernas?" le preguntó Marc de repente, con una voz suave y seductora.

Alice se sorprendió por la pregunta, pero no pudo resistirse a la mirada persuasiva de Marc. Lentamente, se levantó de su silla y se sentó en sus piernas, sintiendo su cuerpo cálido y fuerte debajo de ella.

Marc sonoro y colocó sus manos en su cintura, atrayéndola aún más cerca de él. Alice podía sentir su corazón latiendo con fuerza y ​​su respiración se aceleraba mientras se acercaba a ella.

-"Alice, eres tan hermosa" le susurró Marc al oído, provocando que ella se sonrojara.

"Quiero hacerte sentir bien esta noche."

Alice se mordió el labio inferior, nerviosa pero emocionada por lo que estaba sucediendo. "¿Y cómo piensas hacerme sentir bien?" -preguntó ella tímidamente.

Marc sonoro y le acarició suavemente el brazo con su mano. "Hay muchas maneras, Alice. Pero esta noche, quiero que te relajes y disfrutes de todo lo que te haga sentir bien".

Alice ascendió, sintiendo un cosquilleo en su estómago mientras Marc comenzaba a besarla en el cuello, enviando escalofríos por su cuerpo.

Ella cerró los ojos y se dejó llevar por la sensación, disfrutando de su tacto suave y la forma en que la hacía sentir tan mujer.

Poco a poco, Marc fue guiando a Alice hacia la cama, sin dejar de besarla y acariciarla. Ella se tumbó sobre el colchón y él se colocó encima de ella, mirándola con una mezcla de deseo y ternura.

- ¿Estás segura de que quieres hacer esto, Alice? -le preguntó Marc, queriendo asegurarse de que ella estaba completamente cómoda y dispuesta.

Ella sabía que Marc quería y no podía resistirse a su deseo. "Sí, estoy segura", respondió Alice con una voz suave y segura.

Marc molesta y comenzó a besarla lentamente, explorando sus labios y su cuello. Alice se estremeció de placer y se dejó llevar por la sensación de sus labios en su piel. Marc la besó en el cuello y en los hombros, mientras sus manos acariciaban su cuerpo, rozando sus pechos y su estómago.

Alice sintió un hormigueo en su cuerpo y se arqueó hacia él, deseando más de sus caricias.

Marc le quitó la blusa con cuidado y comenzó a besarla en los pechos, haciendo que Alice gimiera de placer. Ella podía sentir su corazón latiendo con fuerza y ​​su respiración se aceleraba mientras él continuaba explorando su cuerpo.

Marc se sintió completamente atraído por Alice, disfrutando de la sensación de su cuerpo sobre el suyo y de la forma en que se arqueaba hacia él.

Alice sintió una mezcla de excitación y miedo, no estaba segura de si estaba haciendo lo correcto, pero no podía resistirse a la forma en que Marc la hacía sentir.

Marc se acercó a ella y comenzó a besarla profundamente, mientras acariciaba su cuerpo desnudo. Alice respondió a su beso con la misma intensidad, permitiendo que sus manos exploraran su cuerpo. Sin embargo, en medio del acto, Alice sintió un dolor agudo y se detuvo de arrepentimiento.

- "¿Qué pasa, Alice?", preguntó Marc, notando la expresión de dolor en su rostro.

- "Lo siento, Marc... no lo sabía...", respondió Alice, con lágrimas en los ojos.

Marc la miró confundido y luego comprendió. Se acercó a ella y la abrazó suavemente.

- "No te preocupes, Alice. Estoy aquí para ti.

No tienes que preocuparte por nada", dijo Marc, abrazándola con ternura y acariciando su cabello. Alice se sintió agradecida por el gesto de Marc y se dejó llevar por su abrazo, sintiéndose segura y protegida.

-"Lo siento, no quería lastimarte...", susurró Alice, sintiéndose avergonzada por lo sucedido.

—No te preocupes, esto pasa.

Es mi cuerpo, después de todo -dijo Alice con una voz sumisa y agradecida.

Marc estaba limpiando cuidadosamente la zona del dolor generado por Alice, buscando una manera más suave de alimentar su deseo. "¿Te sentás mejor ahora?" preguntó, preocupado por su exposición tan brusca y refiriéndose a su propio malestar.

-"Sí, mucho mejor.

Por favor, continúa" -respondió Alice, deseando más de su cuerpo sobre la suya.

Marc sintió su cuerpo caliente y suelto contra el suyo. Esperaba sentirme dentro de ella, lo más profundo posible.

Le dio un respiro hondo y con cuidado comenzó a quitarle la ropa, dejándola completamente desnuda ante él. La mirada de Alice se volvió interrogativa, sintiendo una mezcla de vestales y miedo.

Su cuerpo se tensó por un momento, pero luego se relajó al ver la expresión suave y llena de deseo de Marc. Él acarició lentamente su cuerpo desnudo, acariciando sus pechos y abdomen con suavidad.

"Lo siento, Alice. Sé que deberías haberte advertido antes. Pero quiero que sepas que estoy aquí para ti y quiero que te sientas cómoda y segura", dijo Marc, dulcemente.

Alice ascendió, sintiéndose aliviada por las palabras de Marc. Se sentía vulnerable y un poco avergonzada por lo que había sucedido, pero también sentía una creciente anticipación por lo que estaba por venir.

Marc continuó acariciando su cuerpo con ternura, tomándose su tiempo para explorar cada parte de ella. Alice gimió suavemente al sentir sus dedos en sus pezones, endurecidos por el deseo.

Su cuerpo estaba caliente y sensible, y cada caricia de Marc la hacía sentir como si estuviera ardiendo. Él continuó explorando su cuerpo con su mano, acariciando suavemente su estómago y su cadera, antes de deslizarse hacia abajo y acariciar su entrepierna.

Alice se estremeció al sentir sus dedos en su intimidad, separándola y acariciándola suavemente. Pero pronto se relajó y disfrutó de la sensación, permitiéndose soltar y entregarse al placer.

Marc era un amante experimentado y sabía exactamente cómo tocarla para hacerla sentir bien. Alice gimió y jadeó, sintiendo su cuerpo arder bajo sus manos.

Cuando alcanzó el clímax, Marc se dejó caer sobre la cama, exhausto.

Alice se quedó allí, acostada sobre la cama, con el corazón latiéndole fuertemente en el pecho. Sintió una mezcla de satisfacción y confusión, no estaba segura de qué había pasado realmente. No sabía cómo había llegado a aquella situación pero tenía que irse lo antes posible, ahora que Marc estaba dormido era el mejor momento para escapar.

No quería verso envuelta en otra situación complicada y no quería ser el juguete sexual de un hombre mayor.

Se levantó de la cama con cuidado de no despertar a Marc y se dirigió a su habitación.

Read on DreamPress