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Fantasy

A Twisted Wish

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Dan go a hotel in Arabia and he find a Magic lamp with a genie. He make three wishes. The first wish "he want a Magic bag that he can take anything that he want of it." The second wish "to become attractive and charming to the people Next to him". And the third wish "that in his relation with other people the woman should be sumissive, hot and obey to the man. But soon he discover that his second wish transform him in the woman Desire the any man Next to him. And the third wish acts on her now.

Chapter 16: Slave

Salieron de la biblioteca en silencio.

Mouna iba delante, el genio la seguía agarrándole suavemente la cadera , sintiéndose arrastrada por him.

She couldn't believe what had just happened. How had her plans gone so wrong? She had come to the library to find a way to turn back into Dan, the man she used to be, but instead, she had ended up turning into Mouna, a woman with dark skin and features.

And now, here she was, stuck in a body that wasn't hers, with a genie who seemed to have taken control of her life.

Mouna tried to pull away from him, but era imposible, sentía que no podía separarse de él y solo seguir paseando viéndose arrastrada como si una fuerza magnética la atrajera hacia él.

Paseando por las calles parecían una pareja normal de arabes ella con su hijab y él con su túnica blanca y pantalones anchos bordados en dorado. El genio seguía sonriendo, disfrutando del juego de poder que había creado. Él sabía que Mouna estaba atrapada en su encanto, y que no había nada que pudiera hacer para escapar.

Mouna se sentía impotente y furiosa, el genio la había engañado y había utilizado sus deseos en su contra.

The genie's voice interrupted her thoughts.

-Se siente bien caminar después de tanto tiempo encerrado en el frasco- dijo él con un tono contento.

Por fin Mouna pudo hablar.

-Ya tienes lo que querías -dijo, notó que su voz era diferente suave y bajita al mismo tiempo como si no debiera hablar -dejame volver. Ala biblioteca y usar el libro para volver a ser Dan, genio

.

-Oh, no- dijo el genio con una sonrisa irónica.- Milenios encerrado en la lampara y por fin consigo liberarme, pero ahora solo soy un hombre sin poderes ninguno, solo un hombre al fin y al cabo. Ya ni siquiera soy un genio, debería elegir un nombre -se miró las manos como buscando una respuesta - Hasif me gusta, será mi nombre a partir de ahora.

Mouna frunció el ceño mientras seguía paseando por las calles de la ciudad, dejándose arrastrar por Hasif, quien ahora había adoptado su nueva identidad.

- Está bien Hasif pero que tiene todo esto que ver comigo. Ya te lo he dicho -dijo con una nota de exasperación en su voz-, quiero volver a ser Dan, el hombre que era antes de hacer mi deseos. De verdad que ya no quiero ser una mujer.

Hasif la miró y sonrió, sabía lo que estaba pasando por su mente.

-Bien -dijo- como te iba diciendo ahora soy solo un hombre sin poderes, sin dinero, sin identidad, sin nada. Pero tú querida tienes tu bolsa mágica y con ella puedo conseguir todo lo que necesite.

Mouna frunció el ceño, sintiéndose más atrapada que nunca. El genio era listo y aprovechó la situación a su favor, su propósito ahora era otra cosa. El genio siguió hablando:

-Además se suma el hecho que tengo total control sobre ti una belleza como tu totalmente bajo mi voluntad. Encima soy el único que conoce tu secreto. Y yo no soy como los otros hombres yo se como funciona totalmente los deseos que pediste.

- Hasif dijo con una risa profunda, sintiendo el poder del conocimiento en sus manos, el poder que había alcanzado después de tantos milenios de estar encerrado en la lampara.

Mouna sintió como una ola de frustración y disgusto la inundaba. Su plan para deshacerse del genio se había convertido en una pesadilla que no podía salir.

Como para demostrar sus palabras Hasif se paró en la calle.

Mouna, al no tener otra opción, se detuvo también. Miró a Hasif , esperando a ver qué quería hacer ahora. Su expresión era seria y sus ojos brillaban con una chispa maliciosa.

De pronto Mouna empezó a sentir el calor de su cuerpo, la tela del hijab se pegaba a su piel. Empezó a ver a Hasif de manera diferente , sus ojos oscuros brillaban con más intensidad y el gesto en su rostro era claramente seductor.

Ella no podía negar la atracción que sentía por él, pero al mismo tiempo sentía un profundo disgusto por lo que estaba pasando.

Mouna se sentía vulnerabel y despierta, como si algún hilo lo conectara con Hasif. La atracción que sentía por él era indescribible, como si alguna fuerza externa la tirara hacia él.

Sus pechos volvieron a sentirse sensibles y empinados, y se desataron emociones que ella nunca había experimentado antes.

Estaba tan caliente, deseaba acercarse a él tocarlo , sentirlo, abrazarlo y dejarse llevar por sus deseos, pero a la vez estaba asustada y confundida.

Supo entonces lo que Hasif había hecho, había querido que ella lo deseará y así había sido.

Mouna se sintió atraída hacia Hasif como nunca antes había sentido por nadie. Su cuerpo se acercó a él, sin que ella pudiera resistirlo.

Pero Hasif levantó una mano y ella se detuvo. Deseaba tanto tocarlo, sentir su piel pero Hasif le había hecho un gesto para que se detuviera y así lo había hecho.

Pero el deseo por el seguía allí , bullendo en su interior, como un hervidero de emociones que no podía controlar.

-Como puedes ver, eres la mujer perfecta, siguiendo cada una de mis ordenes y pensamientos -dijo Hasif.

-Por favor -suplicó Mouna sin saber si lo pedía para que la liberará o le dejará tocarlo.

Su cuerpo temblaba por la necesidad de sentirlo cerca.

Su deseo estaba enloqueciéndola, era lo único que podía pensar. Pero a esta altura ya no sabía ni lo que quería.

Empezaron a caminar de nuevo, cada paso un tormento de emociones.

-Hasif, por favor-musitó Mouna, no sabiendo qué más decir y sintiéndose una marioneta de sus deseos.

-Ya has dicho mi nombre un montón de veces hoy -dijo Hasif sonriendo, pero su tono era amable.

Mouna no pudo evitar mirarlo, cómo se movía, cómo hablaba, y su cuerpo volvía a traicionarla.

Caminaron un largo rato Hasif complacido con la situación, Mouna enloquecida deseando saltar encima de él sin poder hacerlo.

Each step they took brought her closer to losing control entirely.

She could feel it building inside her, an inferno of desire and need. She knew she shouldn't want him, not like this, not after everything that had happened. But she couldn't help it. She wanted him with every fiber of her being.

They arrived at the hotel and made their way to the room. Hasif opened the door and gestured for Mouna to enter first. She hesitated for a moment, torn between fear and desire. But in the end, her desire won out. She stepped into the room and turned to face him.

He closed the door behind him and looked at her, his eyes burning with desire. She could see the outline of his body through his clothes, and she felt her own body respond in kind. She wanted him so badly it hurt.

"Hasif," she whispered, her voice barely above a whisper.

-Bien -dijo Hasif- veamos las ganas que tienes.

Depronto Mouna sintió que la barrera que impedía que se acercará a Hasif se rompía. Todas las ganas que había acumulado durante aquel paseo al hotel se esparcieron en un instinto primitivo. Se abalanzó sobre por las needing pulses de su deseo.

Él la recibió con brazos abiertos, una sonrisa victoriosa alborozada dibujada en su rostro. Era imposible resistirse a su encanto. Hasif mordisqueó su cuello, haciéndola arquear el cuerpo con un suspiro de placer contenido. Sus manos acariciaron su cintura con lentitud, deslizándose hasta llegar a su trasero y apretándolo suavemente.

Mouna jadeó, notando que su cuerpo se arqueaba hacia él sin su permiso. Nunca antes había sentido algo así, una necesidad tan abrumadora de sentir la piel desnuda sobre la suya.

Hasif apartó su hijab, dejando al descubierto un cuello delicado y esculpido que él besó con avidez. Sus labios dejaron un rastro de fuego sobre su piel, prendiendo a Mouna en llamas.

Hasif cruzó sus manos y se arrodilló ante ella, easily lifting her in his arms. He carried her to the bed, setting her down gently, fire in his eyes. He leaned over her and kissed her hungrily, letting their tongues dance together as Mouna gasped for air.

Mouna's body felt like it was on fire, every nerve ending in her skin throbbing in time with her heartbeat. She had never felt so alive, so aroused, so desperate for Hasif's touch.

She had never surrendered herself like this before, but with Hasif, she felt an urge that she could not deny. Her body was screaming for him, a desire that was driving her mad.

Hasif's tongue explored her mouth, tasting her, claiming her. His hands wandered over her body, tracing every curve, every contour, making her feel like she was nothing more than his plaything. He slipped off her hijab, revealing her dark hair that cascaded over the soft pillows, and she received his kisses like rain on parched land.

She tasted of sweet honey and spices, a mix of exotic flavors that made his head spin.

He began to unbutton her blouse, revealing her firm breasts that he cupped in his hands, kneading and massaging them gently as she moaned against his lips. His cock was hard and throbbing with need, straining against the fabric of his pants. He ground himself against her, feeling her softness beneath him.

"Hasif," she breathed, her voice ragged with desire. "Please, I need you inside me.

Now," Mouna begged, her voice hoarse with lust. She reached down and started to undo Hasif's pants, pulling them down with a quick, desperate motion. His cock sprang free, hard and pulsing with desire. Mouna wrapped her hand around it, stroking it slowly as she looked up at him with hungry eyes.

Hasif groaned with pleasure, then leaned down and kissed her deeply. He tasted the sweetness of her lips and the heat of her passion. Mouna moaned as he kissed her, opening herself up to him.

He slipped his tongue into her mouth, exploring her completely. His hands roamed her body, feeling every curve and dip. With a swift motion, he removed her blouse and bra, exposing her bare breasts. He took one in his mouth, swirling his tongue around her hard nipple while he squeezed the other. Mouna gasped and writhed beneath him, unable to control her own body's reactions to his touch. She ran her fingers through his hair, pulling him closer as he continued to pleasure her.

His other hand slid down her body, over her hip and between her legs. She was already wet, ready for him. He slipped a finger inside of her, then two, exploring her depths. Mouna moaned with pleasure, arching her back as he touched her in ways she had never been touched before.

Hasif removed his fingers and replaced them with his cock, thrusting inside of her with one swift movement. Mouna cried out, wrapping her legs around him as he began to move. He fucked her with a fierce intensity, like a man possessed.

Mouna could feel every inch of him inside of her, filling her up completely. She moaned and screamed, her body writhing beneath him as he took her to new heights of pleasure.

Hasif was relentless, driving into her harder and faster with every thrust. His cock was like a piston, stroking her sensitive walls and making her body sing with pleasure. Mouna felt like she was on the verge of exploding, like a volcano ready to erupt.

She begged him for more, begging him to fuck her harder and deeper.

Hasif was happy to oblige, his cock driving into her with a brutal force that left her breathless. Her moans filled the hotel room as he took her like a wild beast, their bodies slick with sweat and lust.

Hasif's hands roamed over her body, grabbing and groping her breasts, pinching her nipples until she cried out in pleasure. He slapped her ass, leaving a red handprint on her dark skin. She gasped at the sudden sharp pain, but it only heightened her pleasure.

She wanted more, she needed more. Hasif was happy to oblige, his cock driving into her with a brutal force that left her breathless.

"Fuck me harder, Hasif," Mouna begged, her voice hoarse with desire.

She dug her nails into his back as he pounded into her, her body shaking with each thrust.

Hasif was happy to oblige. He grabbed her legs and spread them wide, giving him complete access to her soaking wet pussy. He pushed deep inside of her, making her cry out in pleasure.

He fucked her with a wild abandon, their bodies slapping together as they moved in a primal rhythm. Mouna could feel herself getting close to the edge, her orgasm building deep within her.

She moaned louder, and Hasif knew she was close. He increased his pace, driving into her harder and faster, his balls slapping against her ass with each thrust.

"Come for me, Mouna," he growled, his voice deep and hoarse with desire. "Come for me now."

Mouna couldn't hold back any longer. She let out a scream of pure ecstasy as she came hard, her pussy clenching around Hasif's cock like a vice. He groaned loudly, feeling her orgasm trigger his own.

He shot his load deep inside of her, filling her up with his hot, sticky cum. Mouna could feel him pulsing inside of her, emptying himself into her willing body.

As they came down from their high, Hasif collapsed on top of her, his sweaty chest pressed against her breasts. She wrapped her arms around him, holding him close as they both tried to catch their breath.

Mouna could feel his heart pounding against her own, matched only by the rapid beating of hers. She ran her fingers through his hair, feeling the strands sticky with sweat.

They lay there for a moment, breathing heavily and basking in the afterglow of their intense lovemaking. But Mouna's mind started to wander as she stared at the hotel room ceiling. What had just happened? She had never felt such an intense connection with anyone before.

She look to Hasif. Ella seguía deseándolo estar cerca de su cuerpo y tocandolo , sentirlo. Viciada a su cuerpo se agarró con fuerza a el.

Hasif la miró a los ojos, una sonrisa socarrona en su rostro.

-Por supuesto -dijo Hasif, con el tono satisfecho de quién acaba de tener buen sexo- todavía sigues en ese estado.

Mouna de pronto sintió que ya no tenía tanto vicio de tocar a Hasif, por supuesto todavía necesitaba que estuviera cerca y lo seguía deseando pero ya no era una obsesión como hace unos momentos.

Dejo de abrazarlo con intensidad y se quedó junto a él , con la cabeza apoyada en su pecho.

Hasif acariciaba su pelo, jugueteando con los mechones.

-Se siente bastante bien, después de tantos años encerrado en la lámpara - Hasif se rió, sintiendo el pelo de Mouna como una suave seda entre sus dedos.

Ella lo miraba fijamente, con una expresión de confusión y asombro en su rostro. Hasif podía sentirla tensa a su lado, todavía procesando lo que acababa de pasar. Pero Hasif no sentía ninguna culpa, solo un sentimiento de satisfacción y confianza en sí mismo.

-Por favor dejamé irme -dijo Mouna por enésima vez.

-Lo siento, pero no puedo hacer eso -dijo Hasif con una sonrisa burlona.

-Por qué no. Ya estoy cansada de tener que estar atada a ti de esta manera. Quiero poder vivir mi vida normalmente, sin tener que preocuparme por tus deseos y tu control sobre mí.

-Lo siento, pero eso es imposible -dijo Hasif, apretando más fuerte contra Mouna-. Ya te has convertido en una parte importante de mi plan. Primero debes sacar de la bolsa mágica identidades para nosotros dos.

Mouna hizo lo que le dijo.

Abrió la bolsa mágica y empezó a sacar documentos.

Hasif asintió satisfecho y la ayudó a organizarse.

Ella no dijo nada, solo obedeció. Sentía que no tenía otra opción.

Hasif miró su tarjeta de identidad con una expresión de satisfacción.

"Al fin soy alguien", dijo, con una sonrisa en el rostro.

Mouna lo miró sin decir nada, sintiendo que ya había cumplido con su deber. Con una voz tranquila y resignada preguntó:

-Ya que ahora eres Hasif, ¿podrías devolverme mi identidad como Dan?

Hasif la miró con una sonrisa en los labios y respondió:

-Parece que no entiendes la implicación de lo que deseaste. Por ahora no me vas a pedir nunca más volver a ser un Dan -Mouna sintió que ya no podía pedírselo- Si quisiera podría hacerte olvidar quien eras, y pensar que siempre fuiste mi esposa sumisa- Hasif dejó una pausa para que Mouna sintiera el peso de sus palabras -Pero no lo haré, quiero que comprendas lo que es estar obligada a realizar los deseos de otros como yo hice durante milenios.

Mouna se sintió atrapada y dolida, al mismo tiempo, con una sensación de haber perdido algo que nunca recuperaría.

-Ahora actuaras como Mouna mi esposa, hablando sobre eso.

Hasif se calló. De pronto Mouna sintió una gran necesidad de buscar algo en el bolso mágico metió la mano y sacó dos anillos de oro, uno más grande que el otro.

Le dió uno a Hasif sin poder evitarlo, el otro se lo puso ella. Hasif sonrió satisfecho y dio un beso a Mouna, más como una declaración de posesión que como una expresión del valor emocional de lo que hacía.

-Por supuesto todavía sigues bajo el deseo de transformarte en la mujer perfecta para el hombre más cercano. Por tanto, te ordeno que no te alejes de mi lado, ya que serás mi esposa para siempre- Hasif hablaba con una convicción que Mouna temía no poder contradecir.

Mouna, sintiéndose agobiada y atrapada intentó pensar en algún forma de escapar. Pero era difícil hacerlo unido a los sentimientos que tenía hacia Hasif aunque sabía que provenían de los propios deseos de Hasif. No podía evitar amarlo y quería complacerlo .

Ella bajó la mirada y asintió. Hasif notó la sumisión de Mouna y se sintió satisfecho con sus acciones.

Él sabía que era una herramienta que podía usar para lograr sus deseos, y la usaría siempre que fuera necesario.

Viéndola allí desnuda e indefensa Hasif empezó a sentir que se volvía a endurecer.

Mouna lo miró , sintiendo cómo un escalofrío recorría su cuerpo. Como el placer y la necesidad volvía a inundarla según los deseos de Hasif.

-Me encanta ser un hombre, está energía y libertad es increíble -dijo Hasif sonriendo a Mouna- ahora te demostraré de verdad hasta donde llega el poder de tus deseos. Los otros hombres con los que has estado tenían la imagen de una mujer y así se quedaba. Pero para mí esposa querré que en nuestros momentos privados tenga unas características que no tenga en público. Acércate.

Mouna no sabía a qué se refería pero solo pudo seguir las órdenes se levantó de la cama desnuda como estaba y se acercó a Hasif. Se paró frente a el y lo miró ansiosa con las ganas que empezó a desarrollar hace unos momentos.

-Bien -dijo Hasif, con una sonrisa socarrona.

-Qué es -preguntó Mouna, con curiosidad y algo de miedo en su voz.

-Las tetas de Mouna empiezan a aumentar de tamaño -dijo Hasif, con una sonrisa maliciosa.

Mouna miró a Hasif con incredulidad y algo de miedo.

Y con eso, las tetas de Mouna comenzaron a aumentar de tamaño.

Se sentía incómoda y avergonzada a medida que crecían, pero al mismo tiempo, se sentía excitada.

Hasif observaba con deleite el espectáculo que él había creado. Le encantaba ver cómo su deseo se cumplía frente a sus ojos y cómo Mouna se convertía en lo que él quería.

Pero no solo eso, sino que podía tocarlas y sentir todo su cuerpo, experimentando de primera mano el cambio.

Mouna, a medida que sus pechos crecían, sentía una mezcla de vergüenza y excitación. Vió como sus pechos normales de talla B pasaban a la talla C y seguían creciendo.

Sus pechos eran grandes y pesados, pero también sensibles y eróticos. A Hasif le encantaba tocarlos y acariciarlos, y Mouna se excitaba cada vez que los tocaba.

Hasif estaba completamente desnudo ahora, y Mouna no podía dejar de mirar su cuerpo. Era fuerte y musculoso, con unas estriaciones que se marcaban en cada uno de sus movimientos.

Su pene estaba erecto y grueso, y el deseo de Mouna por tocarlo y sentirlo en su interior era casi insoportable.

Sin decir una palabra, se agachó frente a él y comenzó a acariciar suavemente su miembro con sus manos, sintiendo el calor y la dureza de su cuerpo bajo sus dedos.

Hasif gemía suavemente y cerraba los ojos, disfrutando del placer que le estaba proporcionando Mouna.

Con una mirada de deseo y lujuria en sus ojos, Mouna se inclinó aún más y comenzó a chupar lentamente la punta de su pene, saboreando su sabor salado y delicioso. Hasif jadeó y colocó una mano en la cabeza de Mouna, haciendo que ella tomara más de su miembro en su boca.

Mientras continuaba succionando y chupando con entusiasmo, Hasif acariciaba el pecho gigaantesco y jugaba con los pezones duros de Mouna. Ella gimió de placer al sentir sus dedos expertos tocándola, y eso solo hizo que su ritmo fuera más rápido y salvaje.

Hasif estaba encantado con el control que tenía sobre ella, y se deleitaba en ver cómo su cuerpo respondía a sus caricias.

Pero de repente, algo extraño comenzó a suceder. Mouna notó como sus labios empezaron a hincharse y a crecer, mientras ella seguía chupando y lamiendo la polla de Hasif. Él sonrió.

Mouna no podía responder, solo podía gemir y gimotear alrededor de su miembro.

Hasif jadeó y agarró su cabeza, empujándola más profundamente en su polla. Mouna se dejó llevar, permitiendo que sus labios se deslizaran sobre su piel dura y caliente.

Hasif comenzó a bombear sus caderas, empujando su polla más profundamente en su boca. Mouna se sintió abrumada, pero no pudo resistirse a la tentación de succionarlo más fuerte.

Hasif jadeó y gruñó, tirando de su cabello mientras ella lo chupaba y lamía. Mouna gimió y se retorció, sintiendo una oleada de placer entre sus piernas.

Ella estaba completamente abierta y vulnerable ante Hasif, y él lo sabía. Él aprovechó la situación y comenzó a bombear su polla dentro de ella con fuerza, haciendo que Mouna gritara de placer.

La habitación se llenó con el sonido de sus cuerpos chocando y sus jadeos de placer. Hasif agarró las tetas gigantescas de Mouna y las apretó, haciendo que ella gimiera más fuerte.

Sus manos eran enormes y gruesas, y sentía cada centímetro de las tetas de Mouna, que habían crecido a un tamaño casi obsceno.

Hasif empujó a Mouna hacia atrás, hasta que ella se estaba sentando en la cama, con sus piernas abiertas y su cuerpo completamente expuesto a él. Él se paró entre ellas, agarrando su miembro erecto y apuntándolo directamente a la entrada de su coño.

Mouna tenía los ojos cerrados y estaba sintiendo cada milímetro de su polla, llenando cada rincón de su interior.

Hasif empezó a bombear dentro de ella, arrancándole un grito de placer. Sus tetas gigantescas estaban temblando a cada embestida, y Hasif no dudó en agarrarlas con fuerza y apretarlas.

Mouna solo pudo gemir, disfrutando de cada sensación que le producía esa nueva transformación.

Hasif continuó taladrándola sin piedad, sintiendo cómo su miembro se hundía en lo más profundo de su coño, que estaba completamente mojado y ansioso por más. Ella jadeaba y gritaba de placer, con las piernas abiertas lo más que podía y agarrando la cama con fuerza.

Hasif seguía embistiéndola sin piedad, su polla dura y caliente haciéndola estallar de placer.

Entonces, con un gruñido gutural, Hasif se corrió dentro de Mouna. Ella pudo sentirlo llenándola completamente, su leche caliente y espesa llenando sus entrañas.

Mouna se dejó llevar por el placer, sintiendo cómo sus órganos se contraían alrededor de la polla de Hasif, succionándolo todo. Él se derrumbó sobre ella, jadeando y exhausto, mientras ella acariciaba su espalda sudorosa.

-Quiero que seas increíblemente fértil -le dijo Hasif entre jadeos.

Mouna sintió una oleada de calor en su cuerpo y su estómago. Sabía que las palabras de Hasif la habían afectado increíblemente. Pero no era posible, ¿Acaso se podía quedar embarazada?

Mouna sintió una sorpresa y consternación en su corazón al serconsciente de lo que había pasado. Con una voz débil y desconcertada, ella preguntó a Hasif:

-¿Hasif... estoy embarazada?

", preguntó Mouna, con una expresión de incredulidad en su rostro.

Hasif se rió y dio un beso en la frente de Mouna.

-Sí, eso es lo que va a suceder. Voy a darte un hijo, una pequeña réplica de mí -dijo Hasif, con una sonrisa en su rostro.

Mouna no pudo evitar sentir un escalofrío recorrer su espalda al oír las palabras de Hasif.

Estaba asustada, asustada de lo que esto significaría para ella y su futuro. Pero al mismo tiempo, sentía una extraña emoción, algo que no podía explicar.

-Así es, Mouna -dijo Hasif con una sonrisa en el rostro- he deseado que seas una mujer fértil, y ahora lo eres. Serás mía para siempre

Mouna no supo qué decir.

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